domingo, 26 de marzo de 2017

Esparceta

Esparceta Onobrychis sativa

Donde quiera que se cultive constituye una segura planta nectárea y una buena fuente de miel.
La esparceta común es una planta vivaz, o sea de larga vida, pero generalmente sólo florece una vez cada temporada.
La primera floración de la esparceta generalmente aparece en mayo, durando aproximadamente diez o quince días la secreción nectárea.
Las flores de la esparceta son de color rosado y un campo en plena floración es un espectáculo muy agradable.
Tan pronto como en un campo aparece la primera nota de color, que es cuando abren los primeros capullos inferiores de los ramos florales, se verá trabajar a las abejas recogiendo néctar y polen, y tanto es su afán, que desprecian otros productores de néctar así que pueden obtener el de la esparceta. 
Las flores segregan el néctar en abundancia, secreción que continúa incluso a temperaturas bastante bajas. La forma de la flor y el mecanismo de la secreción es igual a los del trébol blanco y meliloto.
La miel de esparceta es de un tipo y clase muy característicos; su color es amarillo intenso y brillante y con un aroma y sabor peculiares. Cuando en la colmena está llena de miel reciente, ésta es de un olor desagradable, si bien este carácter desaparece pronto.
Muchos son los que consideran a esta miel como una verdadera golosina, considerándola como la mejor entre todas, pero otros no opinan así a causa de su aroma.
Los panales hechos con cera segregada durante el tiempo de floración de la esparceta son de un hermoso color amarillo pálido. Las maderas de la colmena y cuadros tampoco es raro que queden teñidos del mismo color.

Se atribuye esto al aceite que contiene el polen, que hace que a las patas de las abejas se adhieran partículas de propóleos, que luego quedan sobre la madera, pues el polen amarillo pardusco de la esparceta es de una excepcional naturaleza oleosa.

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